El partido de la jornada sin dudas. Tanto se había hablado de este encuentro que hasta los mismos chicos temían no poder satisfacer las expectativas. Lo cierto es que tanto Emigrantes como Pirandello no defraudaron y mostraron un partido digno de una final, pero en primera ronda.
Vibrante cotejo. La tensión invadía el parqué y las hinchadas incendiaban las tribunas con sus cantos. Dos viejos conocidos, se volvían a ver las caras. De un lado un conjunto hambriento de revancha y por el otro un equipo avalado por los antecedentes. El comienzo fue de ajedrez, los dos equipos se estudiaban como boxeadores, simulando que no se conocían.
Los goles empezaron a caer como una leve lluvia. Pirandello sacaba una leve ventaja de 2 goles y finalizaba el primer tiempo con el marcador a su favor. Los nervios capitalizaban a los nuestros y el panorama se ponía cada vez más negro.
Pero en ese momento, cuando las papas queman y cuando todo parece más complicado de lo normal, es cuando aparecen los grandes grupos y los equipos campeones. Y allí estaba Emigrantes, afrontando un momento adverso, con el pecho inflado y con la seguridad de que ésta vez la historia no se iba a volver a repetir, ahora nos tocaba a nosotros.
Osvaldo metió mano en un equipo al borde del nocaut, Julián Panozzo, un actor que no estaba invitado a la cita, aparecía como caballo de batalla; Lucas "chivo" Graziano se ponía la armadura y se preparaba para dar lucha.
El segundo tiempo arrancaba y la historia parecía no cambiar. Pero las agallas de este equipo para este tipo de situaciones por fin aparecían. Fede Serafino giraba ante su marcador, lo dejaba desairado y ponía al equipo iguales en el marcador. Todo como al principio. Quedaban pocos minutos y "chivo" hacía honor a una bandera que tenía la incripción: "los goles del chivo que ya van a venir", con una corrida épica y posterior definición ponía a Emigrantes un gol arriba.
La fiera despertaba y tenía de rodillas a quien en algún momento sonreía en su cara. El gol de Panozzo sobre uno de los wines daba vuelta la tortilla y el que estaba dos goles arriba, ahora era Emigrantes. Con el partido a favor nuestro y a falta de solo 2 mimutos, Pirandello le ponía suspenso a una tarde de película. Uno arriba Emigrantes y el sufrimiento era atroz.
Osvaldo pide minuto, tranquiliza a los chicos y pide mayor concentración a la hora de marcar. Posesión de la pelota para Emigrantes, error de Esteban Castro (quien de todas maneras hizo un gran partido) en la salida de un tiro libre y ocasión ideal para que el Pirandello saque un empate de la galera. Tiki tiki entre el circulador y el lateral y mano a mano, cara a cara con
"San Javier Zamorano " que estirando su pierna le ahogaba el grito a todo el Luigi y hacía explotar a todo Emigrantes.
Final feliz 11 a 10 arriba Emigrantes, 11 a 10 arriba las agallas, 11 a 10 arriba este grupo de jugadores que dejó todo hasta el final. Pero al que ahora le falta lo más difícil confirmar este triunfo y traerse la de oro colgada al pecho. Despertó la fier y no hay Pirandello que valga.
¡Maravilloso!!!
ResponderEliminarGrandes los Juveniles...Un grande el Técnico Osvaldo... un grande el comentarista Morales.
¡Vamos Por más!!!
vamos los pibes!
ResponderEliminarLo que son esos partidos de los juveniles.Toda la emosion,los nervios,es inexplicable.
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